“Houston, tenemos tomates”

Al igual que para nuestros antepasados era descabellado pensar en surcar los cielos, posiblemente a nosotros nos parezca imposible pensar en cultivar alimentos en el espacio. Sin embargo, con el paso del tiempo, no solo hemos conseguido surcar los cielos, sino que también el espacio, por lo que cada día, mes, y año que pasa, estamos más cerca de cultivar nuestras deliciosas frutas y hortalizas terrestres en el suelo del gran planeta rojo, Marte.

Dado que en el año 2033 la NASA tiene previsto enviar una misión tripulada a Marte, distintos geólogos de diversas universidades, como por ejemplo la de Georgia, comenzaron a investigar la posibilidad de cultivar ciertos productos sobre el territorio de dicho planeta. 

Lógicamente, como es de imaginar, el planeta rojo no reúne todas las condiciones para poder engendrar vida, sin embargo, la superficie contiene ciertos componentes que serían de gran ayuda para los cultivos, como son: nitrógeno, potasio y fósforo entre otros. Por esta razón los científicos llegaron a la conclusión de combinar componentes terrícolas con los componentes del suelo marciano, para que de esta manera el cultivo en Marte sea eficiente.

De la teoría pasamos a la práctica, y en varios simuladores con las mismas características del suelo del planeta rojo, los experimentos probaron el potencial y la eficacia de dicho suelo, aunque la producción de los cultivos es inferior a los terrestres la diferencia no es desmesurada. En los experimentos, el suelo que imita la superficie de Marte se extrajo de un volcán en Hawai y los investigadores crecieron 10 tipos de cultivo, como es el tomate, las espinacas y el centeno, todos con éxito.

Wieger Wamelink, uno de los principales investigadores de la universidad de Wageningen en los Países Bajos, explicó que la producción de biomasa en el simulador del suelo de Marte fue menor que en el control de la Tierra, pero había una diferencia menor y causada por una de las bandejas que mostraron un menor crecimiento. Esto demuestra que el simulador tiene un gran potencial si se riega y prepara correctamente. También afirma que los primeros cultivos realizados en Marte deberán ser llevados a cabo en salas subterráneas, para proteger a las plantas del medio ambiente hostil del planeta, ya que las fuertes radiaciones espaciales y el calor o frío amargo no son compatibles con la producción de los cultivos.

Aunque de momento son muchas las incógnitas por resolver, las investigaciones se acercan cada vez más a la posibilidad de cultivar productos agrícolas en el planeta rojo, de esta manera los tripulantes que realicen las misiones espaciales a Marte, podrían ser capaces de alimentarse a sí mismos de forma sostenible.

¡¡¡Así que con pico y pala, hasta el infinito y más allá!!!